5 causas de codo de tenista

  1. Cambio de raqueta o de encordado.
  2. Golpear con “efecto” la pelota. Esto suele pasar después de ver un partido de tenis con tu jugador favorito y tratas de copiar su técnica. Tu cerebro lo entiende, pero la comunicación entre cerebro y músculos, falla. Esto da como resultado compensación muscular y ósea que termina en inflamación y dolor.
  3. Aumento de tensión en los músculos del cuello.
  4. El dolor de espalda o la posibilidad de volverlo a padecer activará un mecanismo inconsciente de protección de la zona, lo que obliga al miembro superior a la hipermovilidad articular.
  5. Mala técnica deportiva.

¿Qué debes hacer para evitar el codo de tenista?

  1. Cambio de raqueta o de encordado.

Al cambiar de raqueta te recomiendo que tengas en cuenta las características que debe tener según tu cuerpo y el nivel deportivo en el que te encuentras. Dentro de las características están el peso, tamiz, balance, patrón de encordado y rigidez.

El encordado ofrece dos posibilidades donde tienes que elegir entre potencia o control. Cuando eliges el control le das más tiempo a tus cadenas musculares a prepararse para el golpe y distribuir las fuerzas del impacto de forma adecuada en todo tu cuerpo.  Al elegir potencia buscas desarrollar fuerza de manera rápida superando la resistencia que lleva la pelota. Esto último demanda un entrenamiento previo de cadenas musculares con desplazamiento articular coordinado para lograr el objetivo.

Recomendaciones o sugerencias

No es suficiente con las clases de tenis. Para evitar lesiones y mejorar tu juego necesitas ejercicios específicos para las necesidades de tu cuerpo. Estos ejercicios normalmente se incluyen dentro del calentamiento previo al juego para preparar los músculos y las articulaciones para responder de forma ordenada.

Preguntas que debes hacerte:

  • ¿Qué tipo de raqueta debo comprar teniendo mi actual nivel de juego? –
  • ¿Qué tipo de encordado necesito: cerrado o abierto?
  • ¿Será prudente querer potencia cuando no he trabajado los músculos adecuadamente?
  • ¿Estoy haciendo el calentamiento que requiere mi cuerpo?

2. Golpear con “efecto” la pelota.

Es natural querer imitar a los ídolos deportivos, pero recuerda que ellos dedican el día para ejercitarse no sólo en la cancha sino también con ejercicios específicos para su cuerpo y técnica deportiva. Por lo general duermen, comen y entrenan (http://www.espn.com.co/tenis/posiciones, https://fitpeople.com/es/deportes/tenis/las-8-mejores-tenistas-mujeres-de-la-historia/)

  • ¿Qué tan parecida es tu vida a la de ellos?
  • ¿Quizás permaneces 8 horas frente al computador o en otra postura por largos períodos?
  • ¿Duermes lo suficiente para permitir que el cuerpo se recupere?

Hay muchas fallas en el calentamiento previo, estiramiento y en los ejercicios generalizados para los tenistas. Con una evaluación se puede saber qué cadenas musculares activar o reforzar y con los ejercicios indicados puedes acercarte al “efecto” deseado sin lesionarte.

3. Aumento de tensión en los músculos del cuello.

El aumento de tensión en los músculos del cuello disminuye la irrigación sanguínea, el drenaje linfático, dificulta la transmisión nerviosa (cerebro- músculo) y eleva los hombros.  Así, es muy difícil que logres una técnica deportiva adecuada y puedes lesionarte fácilmente. Muchas veces los pacientes no son conscientes de esa tensión ya que se han acostumbrado a ella.

La tensión y la mala postura se puede corregir. Sólo se necesita una evaluación de tu entorno laboral y familiar, hacer las correcciones que sean necesarias y diseñar los ejercicios. Por lo general sólo toman 5 minutos hacerlos y con eso es suficiente para lograr el estado ideal de cuello y hombros.

4. Dolor de espalda.

El incapacitante dolor de espalda pone a todo el cuerpo en alerta. Si alguna vez tuviste dolor de espalda o el dolor está presente (así sea en su mínima expresión) pone en tensión a estos músculos para no perder el control de la estructura. Mientras tanto los miembros superiores e inferiores se sacrifican para compensar la falta de movimiento en la espalda. Es importante que tengas claro que los músculos de brazos y piernas se entrelazan con los de la columna.

Ten en cuenta que el dolor de espalda se puede superar con ejercicios específicos para el desequilibrio que presentas. Una vez logras el equilibrio muscular generas confianza y tu inconsciente te deja fluir con el movimiento.

5. Mala técnica deportiva.

La coordinación cerebro-músculo suele ser perfecta en edades tempranas; pero cuando aprendes el golpe en la edad adulta necesitas de muchas repeticiones para lograrla.

Factores como accidentes, enfermedades, o imbalance muscular pueden afectar esta coordinación. Para recuperarla o desarrollarla se necesita generar un camino de aprendizaje neuronal que te permita una comunicación fluida cerebro-músculo. Además, los músculos deben estar en buenas condiciones para recibir el comando y actuar en conjunto con los otros para tener la respuesta esperada.

Si tienes una mala postura, una disminución en los rangos de movimiento de alguna articulación, o simple debilidad muscular, alcanzar el objetivo de buena técnica se hace imposible así le dediques muchas horas al deporte.

Mi recomendación es una evaluación para detectar la falla en la cadena muscular y diseñar ejercicios que lo compensen.

Si ya tienes epicondilitis y te confunden con robocop en la cancha de tenis por tantas ayudas externas que usas para estar bien, ¡yo puedo ayudarte!. Con una valoración de tu cuerpo y lugar de trabajo, diseño los ejercicios para fortalecer tus músculos débiles, debilitar los fuertes y coordinar la activación de las cadenas musculares.  Una vez alcanzado el equilibrio corporal se realiza una rutina de calentamiento y estiramiento con los ejercicios preventivos que te ayuden a mantener bien y seguir disfrutando tu deporte.