Cuando el músculo se desgarra atraviesa procesos de reparación celular. La regeneración del músculo se da entre los días 7 y 10 donde sólo se da un proceso de limpieza de las células muertas que quedaron después del desgarro.

Los estudios indican que el proceso de regeneración, cuando la lesión es entre moderada y severa, puede tardar incluso hasta 30 días después de la lesión (Sports Medicine and Arthroscopy reviews 2003:6). Luego viene el proceso de fibrosis que es la respuesta temporal del músculo formando una cicatriz. Esta cicatriz se forma entre la segunda y tercera semana después de la lesión. Su presencia ayuda a unir la parte rota, pero disminuye la capacidad del músculo para absorber la energía, predisponiendo a la zona a una lesión recurrente (Croisier JL. Factors associated with recurrent hamstring injuries. Sports Medicine 34:2004). Los estudios fueron realizados en el día 15 después de la lesión.  Esto significa que por lo menos se necesita de 3 semanas para que el músculo se repare si reúne las condiciones de un cuerpo sano.

Factores como la edad avanzada lentifican la recuperación del músculo. El otro factor es el ejercicio. Se cree que si se hacen cargas prematuras en el músculo herido, se interfiere con el proceso inflamatorio normal, pudiendo sobrecargar la estructura y lesionarla aún más. 

La inmovilidad no es una opción, ya que disminuye el volumen de la fibra muscular; la capacidad oxidativa y la densidad capilar. Se necesita movimiento dirigido y controlado para el músculo afectado y la cadena muscular donde participe. Así, el movimiento guiado proporciona beneficios en la reparación muscular en las fases de regeneración y remodelación.